Historia de la plaza
Sin tener en cuenta ocupaciones anteriores (Edades del Bronce y del Hierro), se considera el año 884, el de la fundación de Burgos por el Conde Diego Rodríguez Porcelos bajo las órdenes del rey Alfonso III, como fortaleza defensiva. A sus pies surgirá un incipiente poblado que irá extendiéndose falda abajo del cerro hasta los ríos Arlanzón y Vena.
En la zona conocida como Las Llanas, ya desde el siglo XI hay evidencias de su perfil llano, con abundante agua procedente de las esguevas que le rodean, hecho que propició el establecimiento de molinos y baños. Era un espacio de posesión real en cuyos derredores se localizaban palacios, huertos y molinos reales (incluso se ha conservado la denominación de una de las plazas: Huerto del Rey, actualmente La Flora).
Ya desde el siglo XII, la expansión urbana viene determinada por la ocupación de la parte baja de la ladera del castillo. La configuración de la ciudad evolucionará determinada por el Camino de Santiago y por la construcción de la Catedral, alrededor de la cual surgirán los barrios de Santiago de la Fuente y Santa María, éste último englobando buena parte de la Llana.
Ya desde el siglo XIII, es muy probable, atendiendo a las referencias bibliográficas, que éste espacio fuese un área de mercado, función que mantendrá en siglos posteriores.
Su función comercial, no implicará que no haya sufrido transformaciones urbanísticas a lo largo del tiempo, de manera que su actual configuración poco tiene que ver con su primitivo aspecto, llegando incluso a existir construcciones aledañas a la catedral como se desprende de varios documentos.

Los siglos XV y XVI serán un momento de auge y esplendor económico de la ciudad gracias sobre todo al comercio de la lana. Existen referencias bibliográficas del establecimiento de la Universidad de Mercaderes (posterior Consulado del Mar), en la zona de la Llana.


En los siglos XVII y XVIII, la actividad en la Llana decae en buena medida debido a la pérdida de fuerza del Consulado del Mar, pero seguirá perdurando como área comercial.

Las estructuras urbanas de ésta zona continuarán en pie hasta finales del siglo XIX. En 1893 comienza un complejo proceso para despejar y dotar de condiciones higiénicas y de viabilidad a la calle, que hará que se expropien y se derriben los números 17 al 23 de aquél momento, edificación ésta última, que casi pegaba con la Iglesia Catedral, y urbanizándose el espacio resultante.
El solar donde se pretende construir el edificio “consuladojoven”, actualmente, tiene la calificación de suelo urbano y por lo tanto edificable, según se recoge en el Plan General de Ordenación Urbana de Burgos (P.G.O.U.B.).
¿Se encontraba el Consulado del Mar en el espacio denominado actualmente Llana de afuera?.
Atendiendo a la bibliografía existente, es posible que el antiguo Consulado del Mar se ubicara en la parcela objeto de intervención o en la casa anexa, si bien no existe una evidencia absoluta.
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